Uno de los instrumentos más utilizados por los terapeutas es la respiración profunda abdominal, puesto que la tensión produce por sí misma cambios en la respiración y una respiración profunda y calmada voluntaria, rápida  distensión.

Las personas sometidas a estrés tienden a hacer respiraciones cortas y superficiales  disminuyendo el aporte de oxigeno a todos los organos del cuerpo limitando el buen funcionamiento de los mismos.

La visualización de cada parte de nuestro cuerpo haciendo un recorrido mental desde la cabeza a los pies o viceversa, nos permite observar qué zonas están desarmonizadas y concientemente podemos relajarlas imaginándolas desprendidas de nuestro cuerpo. 

Si bien, aprender a relajarse depende de una actitud mental que requiere como en todo de voluntad, ayudan mucho algunos elementos complementarios externos  como lo son : música suave, luz tenue, procurar al menos de 30 minutos para practicar la relajación efectiva, no tener interrupciones (teléfono, niños, etc).

 Técnicas de relajación

La propuesta de la relajación es separarse de ciertas actividades que someten al cuerpo a un excesivo estrés. La mayoría de las técnicas de relajación consisten en un entrenamiento de los músculos del cuerpo para evitar tensiones ocultas. Las técnicas de relajación también enseñan a los individuos a reconocer ligeras tensiones de la vida diaria lo que les permite afrontarlas. Cuando un individuo está estresado, se activa la llamada "respuesta de lucha o de arrebato", con la que la persona sufre un incremento en la frecuencia cardiaca, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria. Uno de los instrumentos más utilizados por los terapeutas es la respiración profunda abdominal, puesto que la tensión produce por sí misma cambios en la respiración y una respiración profunda y calmada voluntaria rapida  distensión.

Las personas sometidas a estrés tienden a hacer respiraciones cortas y superficiales  disminuyendo el aporte de oxigeno a todos los organos del cuerpo limitando el buen funcionamiento de los mismos.

La visualización de cada parte de nuestro cuerpo haciendo un recorrido mental desde la cabeza a los pies o viceversa, nos permite observar qué zonas están desarmonizadas y concientemente podemos relajarlas imaginándolas desprendidas de nuestro cuerpo. 

Si bien, aprender a relajarse depende de una actitud mental que requiere como en todo de voluntad, ayudan mucho algunos elementos complementarios externos  como lo son : música suave, luz ténue, procurar al menos de 30 minutos para practicar la relajación efectiva, no tener interrupciones (teléfono, niños, etc).