fearota.gif (2503 bytes) SSomos hierros, envueltos en alambres de cobre, y cada vez que queremos magnetizarnos podemos lograrlo. Hacemos fluir nuestro voltaje interior por el alambre y atraemos a quienes deseamos atraer. Al imán no le inquieta la técnica del funcionamiento. Es él mismo, y por su naturaleza atrae algunos elementos y deja otros intactos.

Es una ley cósmica. Los semejantes se atraen. Limítate a desplegar tu propia personalidad, serena, transparente y luminosa. Cuando irradiamos lo que somos, preguntándonos a cada instante si lo que hacemos es lo que deseamos hacer y haciéndolo sólo cuando la respuesta es afirmativa, nuestra actitud rechaza automáticamente a quienes nada tienen que aprender de lo que somos y atrae a quienes sí tienen algo que aprender, que son los mismos de quienes nosotros a la vez aprendemos.

He aquí una prueba para verificar si tu misión en la tierra ha concluído:

Si estás vivo, aun no ha concluído.

Supongo que durante mucho tiempo la gente no pudo volar porque no lo creía posible; por eso no aprendía los principios elementales de la aerodinamica.

Yo quiero creer que en alguna parte existe otro principio: no necesitamos aviones para volar; ni para atravesar paredes, ni para llegar a los planetas

Podemos aprender a hacerlo sin la ayuda de ningún tipo de maquinas. Si lo deseamos

Para vivir libre y dichosamente, deberás sacrificar el tedio.

 No es siempre un sacrificio fácil.

No te dejes

abatir por las despedidas.

Son indispensables como preparación

para el reencuentro.

 Y es seguro que

los amigos se reencontrarán después de algunos momentos

o de todo un ciclo

vital.

Tu ignorancia

es directamente proporcional

a la medida en que crees en la injusticia

y la tragedia

 Lo que la oruga interpreta

como el fin del mundo

es lo que su dueño denomina

mariposa.

Perspectiva:

Utilízala y olvídala.

Si has abierto esta página,

olvidas que lo que sucede a tu alrededor no es real.

Piensa en esto.

 

Enseñar es recordarles a los demás

que saben tanto como tú.

Sois todos aprendices,

ejecutores, maestros.

Los interrogantes más sencillos son los más  profundos.

Dónde has nacido? Dónde está tu hogar?

A dónde vas?

Qué haces?

 Plantéatelos de tiempo en tiempo, y observa cómo cambian tus respuestas.

Enseña mejor lo que más necesitas aprender. fearota.gif (2503 bytes)

Richard Bach